"A ochocientos grados, en el corazón de un motor, sentí por primera vez que existía."
El PM₂.₅ primario se forma en procesos de combustión.
Crónica del PM₂.₅ desde su origen hasta el pronóstico estadístico del Valle de Aburrá
Toda partícula tiene un origen. El mío comenzó en una cámara de combustión, a la hora en que el valle apenas comenzaba a despertar.
"A ochocientos grados, en el corazón de un motor, sentí por primera vez que existía."
El PM₂.₅ primario se forma en procesos de combustión.
"El motor me expulsó al amanecer. Recién nacida, y ya estaba afuera."
El transporte representa más del 80 % de las emisiones de PM₂.₅, de acuerdo con el estudio de inventario de emisiones del Valle de Aburrá.
"Abrí los ojos. El aire. La luz. Y descubrí que no estaba sola."
El PM₂.₅ secundario se forma en la atmósfera a partir de gases precursores (NOₓ, SOₓ, NH₃, COV).
"Desde arriba, comprendí mi geografía: un valle entre montañas. Una ciudad despertando. Yo, apenas un punto."
El Valle de Aburrá tiene 1.150 km² y alberga ~4 millones de habitantes entre los 1.300 y 1.800 m s.n.m.
No decidí mi rumbo. Me lo dictaron el calor del suelo, la presión del aire y la forma de las montañas. La atmósfera me llevó.
"El sol calentó el suelo. El aire se hizo ligero. Y yo, casi sin querer, comencé a ascender."
Durante el día, el calentamiento de la superficie genera corrientes ascendentes de aire que elevan el PM₂.₅ y favorecen su dispersión vertical.
"Hay una frontera invisible: la capa de mezcla. Quise cruzarla. No pude."
La capa límite atmosférica delimita la altura efectiva de dispersión vertical. Su altura varía entre 200 y 2.000 m.
"Las montañas me rodean. El aire que las separa se queda quieto. Y yo, dentro de él."
El confinamiento topográfico del Valle de Aburrá reduce la ventilación y favorece la acumulación de contaminantes.
"El viento decidió por mí. Hacia el sur. Hacia donde otros respiran."
Entenderla complejidad del problema requiere monitorear componentes zonal ↔ (u) y meridional ↕ (v) del viento haciendo que estas sean fundamentales para la predicción de la calidad del aire.
Dejé de ser materia para convertirme en número. Una estación me midió, una cinta me retuvo, una pantalla me mostró al mundo.
"Vi una torre, una caseta verde, un instrumento. No sabía aún que iba directo hacia él."
SIATA opera más de 20 estaciones de calidad del aire acreditadas equipos automáticos con tecnología BAM-1020 distribuidas en el Valle de Aburrá.
"El cabezal separa por tamaño. Las grandes se quedan afuera. Yo, pequeña, sigo de largo."
El cabezal del BAM-1020 fracciona partículas mediante impactación inercial: solo las menores a 2,5 μm continúan.
"Quedé sobre la cinta. La fuente beta nos atravesó. Mi peso, ahora, era información."
El BAM-1020 cuantifica masa de PM₂.₅ por atenuación de radiación beta de carbono-14 sobre filtro de fibra de vidrio.
"Ya no era partícula. Era un punto. Treinta y cinco microgramos por metro cúbico. Era información."
Cada dato horario se transmite a la base operativa de SIATA y queda disponible para validación, alerta y modelado.
No fue suficiente con haber sido medida. Tenía que servir para anticipar. Para que alguien, hoy, decidiera por mañana.
"Entré al modelo con compañía: meteorología, química, historia, tiempo. Todos juntos hacia el futuro."
El modelo integra WRF (2 km), CAMS (~40 km), observaciones PM₂.₅ y encodings temporales como predictores.
"Cien árboles me miraron. Cada uno con su criterio. Su voto promediado: mi pronóstico."
Random Forest domina el 85,8 % de selecciones óptimas en el ensamble multi-algoritmo del sistema operativo.
"En una hora estaré aquí. En veinticuatro, allí. En setenta y dos, casi me habré disuelto."
El sistema emite pronósticos multihorizonte para cada estación, con banda de incertidumbre derivada del ensamble.
"Alguien me revisó antes de salir. Decidió usar tapabocas. Decidió por mañana. Por eso pronosticamos. Por eso existo."
El pronóstico se publica diariamente y orienta decisiones sanitarias, educativas y de movilidad en el Valle de Aburrá.